Hoy 5 de mayo se cumplen 39 años del sacrificio de Bobby Sands, quien en 1981 junto a otros 9 militantes del IRA, decidieron comenzar una huelga de hambre con el objetivo de obtener el status de prisioner@s polític@s y de no ser catalogad@s como simples criminales, ladrones o asesinos. De hecho, el ejército republicano irlandés no sólo consideraba su lucha merecedora de este reconocimiento en cuanto que había llevado a cabo una auténtica guerra contra el ejército británico y su policía de parte del Ulster, pero sobre todo l@s militantes se reputaban soldados destinados al único objetivo de expulsar al invasor de sus tierras, el mismo invasor que había creado condiciones inhumanas y antidemocráticas en los enfrentamientos de la población republicana.
Primero se negaron a vestir los uniformes de presidiarios y sustituyéndolos por mantas. Luego se negaron a lavarse y llenaron sus celdas de excremento, pero ninguna de las dos protestas funciono. Finalmente, y ante el poco éxito de estas medidas, en 1981 los presos del IRA decidieron iniciar una huelga de hambre que daría comienzo el 1 de marzo. Sands, en su calidad de Oficial al Mando, sería el primero, y dio la orden de que el resto de presos se unieran a la huelga progresivamente para maximizar el interés de la opinión pública. Es decir, los 10 militantes del IRA hicieron uno por uno huelgas de hambre hasta la muerte. 
Bobby Sands rechazó la comida y en ese momento empezó su última batalla en nombre de una Irlanda unida, contra a intransigencia del gobierno inglés guiado por Margaret Thatcher, que además conscientemente permitió a un miembro electo del parlamento de Reino Unido morir de hambre. Asi es, en el período inmediatamente anterior a su muerte, fue elegido como representante de la provincia de Fermanagh-Soth Tyrone, tras la muerte del anterior diputado.
El anuncio de su muerte dio inicio a varios días de revuelta en las zonas nacionalistas de Irlanda del Norte. Más de 100 mil personas acompañaron el recorrido de su funeral, desde la casa de Sands en Twinbrook, West Belfast, hasta el cementerio católico de Milltown, en donde están sepultad@s tod@s l@s “volunteers” del IRA de Belfast. Las reacciones de la opinión pública internacional fueron igualmente de condena en los enfrentamientos con Thatcher: en Milán 5000 estudiantes quemaron la “Union Jack” y gritaron “¡Libertad para el Ulster!” durante una manifestación, en parís miles de personas marcharon detrás de grandes retratos de Sands y consulados británicos en varias partes del mundo fueron rodeados y ocupados.
Aqui os dejo un video de las protestas internacionales en Portugal y Francia, donde se escucan gritos de "Bobby sands a luta continua" y un cartel donde pone "Thatcher Assassina"
Ireland unfree shall never be at peace